El mundo se atreve a volver a tener esperanza, ya que por fin podría vislumbrarse el fin de la pandemia sin precedentes de COVID-19. Muchos países han imitado los programas de distribución de vacunas para inmunizar a sus poblaciones contra el virus. Si bien este proceso aún se encuentra en sus primeras etapas y tardará en completarse, ha dado cierta esperanza a un mundo que anhela recuperar algo de normalidad.
Sin embargo, ha habido un problema: la rápida propagación de información errónea sobre la vacuna. La Organización Mundial de la Salud (OMS) definió este fenómeno con el término «infodemia», una sobreabundancia de información y la rápida difusión de noticias, imágenes y vídeos engañosos o inventados. Según la OMS, esta infodemia ha sido altamente contagiosa, ha crecido exponencialmente y ha complicado las medidas de respuesta a la pandemia.
Luchando contra la pandemia de desinformación
La difusión de esta desinformación puede influir peligrosamente en la opinión pública. Una encuesta reciente de Gallup, realizada en diciembre de 2020, reveló que el 37% de los estadounidenses encuestados no estaban dispuestos a vacunarse contra la COVID-19. Otro ejemplo se encuentra en Francia, donde una encuesta de Ipsos mostró que el 46% de los encuestados rechazaría la vacunación. Cuanto más se difundía esta información, mayor era la desconfianza y la confusión generadas en todo el mundo, lo que ha derivado en una situación en la que hoy existen opiniones distintas y contradictorias sobre la eficacia de la vacuna.
Incluso existen otras teorías que descartan la pandemia y el proceso de vacunación como una teoría conspirativa. Es importante comprender cómo se produce esta desinformación: la intención es sembrar la duda en la población para generar desconfianza en adversarios interesados en generar agitación.
¿Qué medidas están tomando las organizaciones?
Las principales redes sociales también han reconocido este problema y están tomando medidas. En agosto, Facebook anunció que había eliminado 7 millones de publicaciones con información errónea sobre el coronavirus en el segundo trimestre del año y recientemente también anunció que eliminaría publicaciones con afirmaciones falsas sobre la vacuna. Twitter y YouTube también anunciaron que comenzarían a eliminar publicaciones con información errónea sobre la vacuna contra la COVID-19.
La seguridad empresarial también debe estar preparada para la avalancha de desinformación. Dado que la salud es una prioridad absoluta, los atacantes intentarán atraer a los empleados con todo tipo de afirmaciones falsas sobre la vacuna. Los empleados podrían verse tentados a hacer clic en enlaces que prometen vacunarlos a cambio de un pago. En la mayoría de los casos, estos enlaces los redirigirán a sitios web sospechosos que infectarán sus dispositivos con malware y spyware, lo que representa un grave riesgo para la seguridad de la empresa.
Por eso, las empresas deben mantener la calma y comunicarse con sus empleados. Es necesario concienciarlos sobre los peligros de la desinformación y las consecuencias de compartir información personal en sitios web sospechosos. Las empresas deben reiterar a sus empleados que la crisis aún no ha terminado y que la necesidad de vigilancia persiste.
Las empresas también deben asegurarse de contar con un conjunto de soluciones de seguridad completamente funcional y actualizado que cubra todas las esferas de influencia. Como pioneros de la ciberseguridad empresarial, Seqrite Tiene una gama completa de soluciones para infraestructura aplicaciones en la seguridad de los puntos finales, protección de puerta de enlace y protección a nivel de servidor.
